Llegendes

Cadira de Sant Cristòfol (Olesa de Bonesvalls)

Roca amb forma de butaca on la llegenda diu que va seure Sant Cristòfor. Esta situada al llit de la riera, un xic per sota del límit de terme amb Olesa (http://www.begues.cat/begues.php?id=8)

Topònim documentat l'any 1864 (www.tesisenxarxa.net/TESIS_UB/AVAILABLE/...//11.MVT_CAP_10.pdf)

Demanant-nos què podria ser, hem arribat a descobrir que podria ser un cocó, que l'Alcover-Moll diu que seria un "Clot natural obert en la roca, dins el qual es posa aigua quan plou o quan hi arriba la mar".

A continuació podreu veure la llegenda en versió moderna (per cert, que també parla de les petjades del sant):

 

 

Les alades de Bellmunt segons Serra i Postius

 

Serra y Postius, Pedro (1671-1748)

Siete maravillas raras del principado de Cataluña (1745)

“Las hormigas de la montaña de Bellmunt”

En lo más elevado de una inaccesible Montaña, en el Término de San Pedro de Torelló, Obispado de Vique, hay un devoto Santuario, donde es venerada una hermosísima Imagen de la Reyna del Cielo, con título de Nuestra Señora de Bellmunt; así llamada por tener este nombre aquella Montaña, en cuya eminencia en siglos atrás fue hallada; crehese por medio de unas Hormigas grandes. Es de fino mármol, y está sentada en un trono de la misma materia, pequeñita de algo más de un palmo de alto, teniendo el Niño Jesús encima de la rodilla izquierda; siendo entrambos tan hermosos, que como a divino imán atraen, y se quedan con el corazón de los que devotamente los miran.

Santuari de BellmuntHallado aquel precioso thesoro, le fabricaron los de Torelló, famosa Villa sita al pie de la Montaña, devota Capilla; no en el pueblo donde la encontraron, por ser áspero, y no a propósito para fabricarla; sino en otro lugar a cosa de doscientos pasos distantes, en la eminencia de la misma Montaña; y en donde la hallaron hizieron un pequeño Oratorio, que aún permanece donde está otra imagen de María Santísima de madera, para recuerdo de su invención prodigiosa. También fabricaron buena habitación par un Ermitaño, que sirve a Nuestra Señora, y un capás hospicio, para los Devotos, y Peregrinos que suben a visitarla.

En este, pues, Sagrado Santuario, ostenta el Cielo en obsequio de su Reyna, una anual maravilla: y es, que todos los años, sin faltar alguno, acuden a visitar a la Virgen, de las partes que Dios sabe, un número sin número de Hormigas grandes, de las que buelan, que en Cataluña llamamos Aladas. Ocho, u quinze días antes de la Asumpción gloriosa de la Virgen, empiezan a venir a visitarla, y esto con un modo tan particular, y maravilloso, que es para alabar a Dios, y a su Madre Santísima, porque subiendo por diferentes partes de la Montaña, primeramente acuden al Oratorio mencionado, donde parece que van a prestar vasallaje: y de allí, directamente se encaminan a la Capilla, y si algunas hallan la puerta cerrada suben por las paredes, entran por los agujeros, y no paran, hasta hallarse dentro, de donde no quieren salir, aunque estén las puertas abiertas, y allí sacrifican la vida a la Madre del que las crió! Y si encaminándose a la Capilla muere alguna, la cogen las que primero la encuentran, y la traen a ella para que no falten a visitarla aunque muertas, ya que no pudieron lograrlo vivas. De esto se exceptan algunas, que muriendo en aquel lugar Sagrado, se quedan allí sin tocarlas las demás. Y se realza más esta maravilla, si atendemos a lo que escriben los Naturalistas, y entre ellos Plinio libro II. Cap. 30, y es que entre todos los Animales, solo el Hombre, y la Hormiga, entierran los de su especie.

Tienen también observado, que en el tiempo que acuden, jamás se ha visto que mientras se celebra el Santo Sacrificio de la Misa en el Altar de Nuestra Señora, haya caído alguna sobre la Mesa: siendo así, que el Retablo, y techo están llenas de ellas; y que sacan de la Mesa algunas ya muertas, antes de celebrar.

Se miran, y admiran allí estas maravilla hasta diez, o doze días después de la Natividad de María Santísima, y pasado este tiempo, en todo el discurso de el año, no se ve Alada alguna, en toda aquella montaña.

Casi todo lo que se ha escrito, lo trae el D. Fr. Narciso Camós, en su Jardín de María, plantado en Cataluña, lib. 7 cap. 10. Y hazen también mención de estas Maravilla el Doctor Onofre Manascal, en su Sermón Histórico, fol. 74. Francisco Martoel, y de Luna, Historia de la Ciudad de Tortosa, lib. 2. cap. 24. Un historiador moderno, y otros.

En el mes de Junio del año 1710, visité este Santuario de la Virgen, quedé tan prendado de su hermosura, que no encuentro palabras para explicarlo. Me informé del Ermitaño que servía aquella Celestial Reyna acerca de las maravillas referidas, y me confirmó todo lo que tengo escrito; y me mostró algunas Aladas muertas en el año antecedente. Fuimos al Oratorio, y vi la Imagen de la Virgen que allí estaba, tan mal tratada, que causaba compasión verla: Faltávale gran parte de la cabeza, carecía de un brazo, y aún parte del cuerpo. Jesús (exclamé) que ha sido esto Ermitaño? Señor (respondió) esto lo ha hecho un rayo. Prometí llevármela, o remitirle otra desde Barcelona; lo que mi tibia devoción cumplió, en el año 1712 a los últimos de Agosto. Así que llegué al Santuario, con dos amigos de la Ciudadad de Vique, al querer entrar a la Capilla vimos salir de ella, al mismo Ermitaño que servía a la Virgen en el año 1710 con una espuerta llena de Hormigas, o Aladas muertas, para echarlas, como las echó cuesta abajo. Y es digno de reparo, que aunque haya muchas de ellas muertas en la Capilla, y estén allí algunos días, y siendo en lo más ardiente del estío, no arrojan mal olor, lo que se atribuye a particular prodigio de la Virgen, de lo que no hazen mención alguna los Autores citados, pero sí unos Gozos, o Coblas impresas, que delante la Santa Imagen se cantan, siendo una de ellas la siguiente:

Lo venír tantas Aladas

A aquest Sant lloch visitar,

Quiscun any acudrilladas,

Cosa es digna de notar;

Ahont llur vida acabada,

Se fa de ellas un gran munt;

Sens llansar mala brevada;

Verge Santa de Bellmunt.

Alegrose el Ermitaño al verme, y mucho más al oírme le trahía la nueva Imagen de Nuestra Señora, que dos años antes la avía prometido.

Entramos a hazer Oración a la Virgen, y vimos por tierra, paredes, y techos muchas Aladas. Dispuso aquella gran Reyna, que el día siguiente, muy de mañana, subiese de la Villa deTorelló un Sacerdote, quien nos dixo Misa, y acabada, yendo nosotros delante (mis dos amigos, el Hermitaño, y yo) con cirios encendidos, y contando la Letanía de Nuestra Señora. Por el camino encontramos no pocas Hormigas, que se encaminaban a donde nostros acabávamos de salir. Y al llegar al lugar Santo vimos todo el Oratorio por dentro, y fuera, lleno de Aladas, y después de haber colocado en él la nueva Imagen de María Santísima, mirando cuesta abajo, vimos una multitud grande de Hormigas, que aceleradamente, y en derechura subían al Oratorio; y reparamos también, que otras que ya habían estado en él, se encaminaban a la Iglesia, o Capilla de la Virgen, para morir en su Celestial presencia, como hemos arriba referido. La alegría que concebimos al ver tantas maravillas es inexplicable, alabando todos a Dios, por la que allí esta obrando, en alegría de su Santísima Madre.

 

El naixement del riu Ter

Segons la llegenda, un estiu molt sec, un vell va trucar a la porta d’una cabana de pastor per demanar-los aigua. El pastor, en comptes de guardar-se-la per a ell, tot i que bona falta li feia, li’n va donar de bon grat, tot i que li havia calgut anar-la a buscar molt lluny. En recompensa a aquest acte altruista, el nouvingut li va donar una botella d’aigua inexhaurible.
Un dia, el pastor va perdre la botella enmig d’una tartera i, com que no ha deixat mai de rajar, vet aquí l’origen de les fonts on el Ter neix (Amades, 1936).
 

La font del Miracle (Montserrat)

Segons la llegenda, aquesta font era l’única que brollava en el camí que seguien els romeus per arribar al monestir. Un dia, el senyor del lloc va intentar que els pelegrins paguessin per cada cop que fessin servir la seva aigua. La justícia divina va castigar-lo eixugant-li la deu alhora que una nova font naixia a la porta del monestir: és la font del Portal.

Dues petjades al Baix Camp

Roca de la Ferradura d'EscornalbouAprofitant aquestes festes, hem visitat el monestir d'Escornalbou i l'ermita de la Mare de Déu de la Roca, al Baix Camp. L'objectiu era trobar les petjades que se suposa que havien deixat un parell de personatges que la nostra llegenda qualifica de “moros”, una en cadascun dels llocs.

Al monestir, avui dia convertit en museu, hem pogut observar una ferradura esculpida a caire del cingle que dóna a Vilanova d'Escornalbou. S'ha de demanar que us l'ensenyin, perquè només es veu des de dins d'una part de monestir que normalment no es visita, obrint una finestra. Ens han dit que podria ser que hagués estat feta molt recentment (després de la guerra). De tota manera, a la bodega del monestir hi ha unes pintures noucentistes que il·lustren la llegenda segons la qual un rei moro, que va segrestar la princesa i el seu cavall, en la fugida va relliscar i es van precipitar pel cingle, deixant aquesta empremta a la pedra.

De tota manera, sembla que aquí hi hauria “gato encerrado”, perquè Josep Mèlic, que coneix molt el lloc, ens va dir que la ferradura es trobava en un altre lloc, a mig camí de l'ermita de Santa Bàrbara (a sobre del monestir, al cim del turó piramidal) en un revolt ample de l'escalonat  que hi ha. Cal sortir del camí uns quatre o cinc metres i anar cap a la roca plana que forma un singlall una mica perillós: un esplèndit mirador damunt la vall de l'Argentera. Amb aquestes indicacions he trobat el lloc, però no puc dir que hagi trobat la ferradura, perquè la roca presenta alguns clots que ho podrien ser i en la roca plana que ens han indicat, justament no n'hi ha cap. El que sí que he trobat a prop del lloc han estat tres creus gravades en la roca, que segurament correspondrien a alguna estació del viacrucis. Pintura a la bodega del monestir d'Escornalbou

 

D'altra banda, a l'ermita de la Mare de Déu de la Roca, de Mont-roig del Camp, he parlat amb una dona que m'ha indicat on es trobava l'espasa i la relliscada del cavall del rei moro que volia robar les joies que adornaven la imatge de la verge. Com que li volgué arrencar les arracades, la marededéu va gemegar i l'home, aterrit, va fugir amb el cavall que havia deixat a la porta de la capella. En fer-ho, li va caure l'espasa, que va quedar gravada al sòl (segons aquesta dona entre la porta del santuari i una font que hi ha poc abans, pujant a la banda esquerra del camí). El cavall es va precipitar i va deixar marcada la seva relliscada en un petit cingle que hi ha poc abans d'arribar a l'aparcament. Tal com ens ha dit la dona, qui no ho sàpiga no ho coneixerà; i així ha estat: no hem pogut reconèixer ni la marca de l'espasa ni la relliscada. Però deixem constància que aquesta llegenda encara existeix (si en voleu saber alguna cosa més, mireu aquest article, que us farà pensar en la deessa Isis).

 

La Font Bordonera d’Organyà

Segons la llegenda de la Font Bordonera, en temps antics la vall de Cabó era regada per una font que rajava en un parell d’esquerdes de la Penya Roja. Aquesta muntanya tanca, pel sud, la vall de Cabó i les seves aigües s’escorren cap a l’àmplia plana de la vall.
Però, un dia, una bruixa va tapar les esquerdes amb dues pells, una de llana blanca i l’altra negra. Això va convertir les terres de la vall en terres de secà. En canvi, la deu va anar a sortir al sud de la muntanya de Santa Fe, concretament a la Font Bordonera.

El naixement del riu Congost

En una llegenda que recollim d’una publicació dels anys seixanta es parla d’uns fets molt semblants als que ens explica la llegenda del topònim de Girona. En aquest cas, però, es tracta del naixement dels rius Congost i Besòs.

Girona, on el riu gira

Segons una llegenda molt arrelada a Girona, l’emperador Carlemany, per acabar amb els àrabs, va clavar un cop d’espasa a la muntanya de Sant Julià que contenia l’aigua d’un immens llac que ocupava tota la Selva. A resultes del cop va aparèixer el que avui dia coneixem com el Congost de Sant Julià (al nord de Girona).

Catàleg de petjades a Euskal Herria

Acabo de descobrir un treball publicat l'any 1995 per Anton Erkoreka titulat Catálogo de las “huellas” de personajes míticos en Euskal Herria.

Erkoreka (Bermeo, 1950) es doctor en medicina, professor universitari i actualment director del Museu Basc de la Història de la Medicina i la Ciència. En el seu treball cataloga mig centenar llarg d'aquestes mostres, en descriu algunes dades i les data en moments tan dispars com la prehistòria o l'edat mitjana, sense oblidar que algunes són objectes d'origen natural.

Pel que fa a la seva classificació més formal, estableix sis tipus de petjades:

 

  • Cavitats o cassoletes d'origen natural que són interpretades com un producte d'un personatge mitològic o religiós.

  • Excavacions o escultures amb forma de peu humà fetes per un picapedrer en una llosa de pedra.

  • Alineacions de forats o cassoletes arrodonides, situades moltes vegades en monuments prehistòrics, sense llegendes associades.

  • Petjada de la peülla d'un animal en un camí de muntanya, normalment en un pas estret del sender i sobre una roca plana, que permet als animals que hi passen recolzar-se en aquest forat i salvar l'obstacle.

  • Incisions allargades en forma de cassoleta, formant sèries lineals i realitzades per picapedrers per tallar pedres (segons Erkoreka, no acostumen a anar associades a cap llegenda).

  • Marques en algunes pujades atribuïdes a les llantes d'un carro o a les petjades d'una serp gegant.

 

 

El treball acaba amb petjades en monuments i amb petjades domèstiques, sobre les quals no ens entretindrem.

Si voleu saber més coses sobre Erkoreka, cliqueu aquí.

Si voleu consultar l'article, cliqueu aquí.

 

Font d'origen miraculós

A Ripoll i rodalies hi havia diverses fonts que havien nascut per acció o per gràcia de Sant Ou. Una d’elles, a prop de Montgrony, va revenir en el moment que s’hi acostaren les despulles del sant i una altra, una mica més avall, que rajà per evitar que la gent que seguia la comitiva hagués de beure l’aigua bruta del riu Mardàs.

 

El riu Gaià i la font de sant Magí

El naixement del riu Gaià s’explica perquè un dia un dels habitants d’aquesta regió tan seca va demanar a sant Magí que els donés aigua en abundància. Davant de la petició, el sant va llençar el seu bastó, el gaiato, el més lluny que va poder tot dient: allà on el meu bastó caurà, un riu hi naixerà (Amades, 1994).

L’Agullola del gegant

Un altre element geogràfic que ha estat objecte d’aquest tipus d’explicacions mítiques és. Segons la llegenda, l’Agullola o Gegant de l’Agullola de Rupit s’explica perquè un gegant molt gran va posar un peu al cingle del Far i l’altre al de l’Avenc (a Tavertet) i d’un cop d’espasa va separar aquesta part del cingle.

L'origen de la Ribera Salada

Segons explica Joan Bellmunt (1993), les dones de fum i aigua varen fer que la Ribera Salada deixés de ser una esbarjosa plana, suaument inclinada i fecunda, proveïda amb una gran quantitat d’aigua que la fertilitzava, i la varen convertir en esllavissaments i timbes feréstegues, pedres punyents i còdols cantelluts, noses per als camins i, encara més important, neguits per als conreus. Les noves deus d'aigua foren salades, unes aigües de càstig que cremaren els horts.

El Cap de Mort (Montserrat)

Segons la llegenda, una bruixa de les Guilleries va anar a un aquellarre al País Basc i, per demostrar que tenia més poder que el president de la diabòlica assemblea, va decidir endur-se cap a la nostra terra una de les seves companyes que estava emmetzinada.

Petrificats a la muntanya de Sant Jaume

Al Penedès, concretament a la muntanya de Sant Jaume, hi vivia un home molt dolent i ric els ramats del qual entraven en els terrenys dels altres i se’n menjaven les herbes. Una comissió d’afectats va decidir que això s’havia d’acabar fos com fos i va anar a veure unes bruixes. Al final, els homes que feien pasturar el seu ramat i els animals varen ser convertits en roques pelades que ara una pedrera s’acaba de menjar i que, per tant, no us convidem a visitar (Sadurní, 1982).

Els Encantats (Pallars)

A Espot (Pallars Sobirà) dues agulles properes al cim dels des Encantats són dos caçadors estrangers que no varen anar a missa dient que era una bona manera de perdre el temps. Davant les pregàries d’alguns romeus, els dos caçadors varen ser convertits en figures de pedra en el moment que el capellà aixecava el sacrament (Bellmunt, 1993-94).

Petjades del diable a Xile

Oreste Plath, en la seva obra Geografia del mito y la leyenda chilenos (Grijalbo,1994) parla de la Patada del Diablo i diu:

"Varios obreros construían un fuerte en Corral. Uno de ellos era muy rendidor en el trabajo, a la vez que un tanto silencioso. No se sabía de dónde había llegao ni cuál era su nombre. En fin, sería uno de esos tantos pat'e perro.

A la hora del rancho, siempre sobraba el puesto que le correspondía al individuo aquel. Le buscaban; pero no se le encontraba en ninguna parte. Pronto las sospechas empezaron a actuar; y fue así como en cierta ocasión, los trabajadores hicieron una pequña cruz y montráronsela. El diablo, que éste era el personaje en cuestión, se enojó mucho; lanzó un puntapié y ahí quedó la señal, y reventó dejando el olor a azufre"

 

En un altre lloc, també parla de la "pata del diablo": "Entre San José de Maipo y Melocotón, en la piedra del cerro, está impreso profundamente el pie, porque aquí se apoyó para dar el salto sobre el río". D'aquesta llegenda en podeu trobar dues versions aquí i encara una altra aquí.

Petjada de Sant Cristòfol al Sant Sepulcre (Penedès)

L’any 1893, a Vilafranca del Penedès, es publicaven uns Recorts de la infantesa. Fets histórichs y qüentos tradicionals de la meva terra que se suposa que foren escrits per Pere Alagret, un erudit local de notable interès.
Alagret dedica una part de la seva obra a parlar de l’ermita del Sant Sepulcre, al costat d’Olèrdola, i diu:

Prenem ab calma aquest curt revolt que té la pujada de la Serreta, ja que no’ns es posible avuy tot pujant pel dret, posar la nostra planta en lo peu de Sant Cristófol, petjada que al passar per eix lloch deixá enmotllada tal sant, segons la tradició, qual idéntica forma desaparesqué al obrirse no fa molt las modernas pedreras que per banda y banda del camí se afondeixen.”

Després de parlar d’aquesta petjada, el recorregut figurat d’Alegret arriba a l’ermita, on hi ha una figura d’una cabra col•locada en un forat obert a la paret darrere d’una urna, que treu el cap com si estigués mirant els fidels. Aquesta figura, diu el nostre autor, recorda la història d’un pastor que tenia una cabra que cada dia s’aturava a una esquerda i la feia fugir a pedrades. Un dia es va decidir a cavar i hi va trobar una imatge del Sant Crist, mort ,de mida natural i tot sencer.
El pastor ho va anar dient a tothom i es va reunir una multitud de gent que volia veure la imatge miraculosa. Més endavant s’hauria decidit de construir el temple.

Pau Estorch: serps, pedres i tamborins

Pau EstorchJoan Amades diu que el granit duu el nom de pedra d’ull de serp o bé de l’ull d’Abel perquè es creu que Caín va matar el seu germà aixafant-li el cap entre una d’aquestes pedres que li servia de coixí i una altra que li tirà al damunt. D’aquesta manera, els ulls d'Abel varen restar gravats per sempre més a la pedra. En una altra versió es diu que Caín hauria provat l’eficàcia del seu mètode, abans de posar-lo en pràctica, sobre el cap d’un d’aquests rèptils (Amades, 1994). Segurament la forma que té aquesta roca -la forma porosa i l’existència de petits cristalls de mica, que li donen una forma motejada amb un color fosc- va ser el que va permetre l’analogia entre el discurs llegendari, fortament inspirat en la bíblia, i aquest tipus de material.

Doncs bé, Pau Estorch i Sigués va publicar l'any 1858 una obra sobre la pedra escorsonera o serpentina. De moment deixem per més endavant qui era aquest personatge i llegim una mica el que deia de la pedra.

El Salt de la Reina Móra de Siurana

Petjada de la Reina MóraDèiem en un altre lloc que Antoni de Bofarull havia parlat de la petjada de la Reina Móra de Siurana en una obra publicada al 1846. Ara n'oferim més detalls.

Bofarull diu que "Inmediato al castillo, y á cuatro pulgadas solamente del precipicio, se halla en la peña un hueco semejante al que dejaria la pata de un caballo al pisar el barro.” (P. 45)

A més, continua aquest autor, el temps havia fet pedre moltes coses de l'antigor, però no havia pogut “(...) borrar ó extinguir el hueco ó señal que dejó estampado con la pata, desde la juntura al sobrepié, el caballo de la excelsa fugitiva. ¡Hasta los niños respetan la piedra de la señal que está al borde de la montaña, al llegar á cuyo punto no hay quien se atreva, sin horror, á asomar el rostro, y mirar el inmenso despeñadero que sirvió para el salto de la Reina Mora!” (P. 48).

Per completar la informació, en una nota diu que la llegenda l’ha treta de “(...) varios curiosos que han visitado el castillo y en especial de una pequeña memoria que escribió un amigo del Autor. El castillo se conserva aun, la creencia del salto de la Reina Mora sigui viva tambien y la marca ó señal del caballo puede verse fácilmente, pues, sin ponderacion, no hay en Ciurana quien ignore su significado y es mas que sumo el respeto con que se mira la piedra.” (P. 131)

Pel que sembla ens trobem davant d'una llegenda amb un contingut popular força clar, que era coneguda per la gent de la contrada i que, ja en aquell moment, algun estudiós o curiós havia publicat. De moment no hem pogut localitzar l'obra, però ja sortirà....

El que també sembla confirmar-se és que per la posició arran de cingle i la descripció que en fa, s'està referint al que mostrem en la imatge adjunta i no a realitats geogràfiques de major escala que a vegades han volgut ser identificades com el salt (en alguns casos sembla que es parli d'un releix en el cingle, en altres del mateix mirador...).

Font: Bofarull y Brocà, Antonio de, 1846, Hazañas y recuerdos de los catalanes

Petjades a Xile

Entre los descubrimientos que hemos realizado en el balneario El Quisco, situado en la costa central de Chile, se encuentra la que sería una misteriosa huella de pie en una roca elevada.

Potades del Diable de Susterris

En la roca viva del congost de Susterris, en terme de Talarn, hi ha quatre forats, anomenats també potades del diable. Un dia Sant Antoni i el diable es barallaven i ambdós van rodolar cinglera avall. El diable, amb les seves quatre potes de boc, donà un fort cop a la penya per agafar-se, i les hi deixà marcades. El sant va descendir amb suavitat. En commemoració d'aquest fet li fou dedicada una capella, consttruïda al lloc on descendí el sant.

Petjada de Puig-Sacosta

Té la forma de ferradura i es troba de Puig-sa- Costa, a la Garrotxa. En passar per allí el diable amb unagrossa pedra al coll per acabar el pont de Sarrià de Ter, sentí cantar un gall que anunciava el dia, i, furiós, donant un fort cop de peu, llençà la pedrassa, que anà a caure al pla de carn Formiga de Santa Pau. La potada fou tan forta, que la muntanya es va esllavissar i el pedregall anà a caure a Camprodon. Hi ha una altra Potada del Diable en terme de Mieres, vora del riu.

La potada del mal esperit

Es troba en terme d'Olot, vora la gorja del mateix nom. Conta la tradició que dos fadrins, un de pobre i un altre de ric, pretenien una donzella, la qual es descantava pel segon perquè tenia diners. El pobre veinet-se desairat, demanà ajut al diable i aquest li prometé riqueses i la simpatia de la minyona si li lliurava l'ànima. El minyó s'hi avingué i en Banyeta li donà una cabassada d'or, però li obligà a signar un contracte amb sang d'una esgarrinxada que li féu fer.

La Llegenda de la Potada del Diable (Rubió)

A la Serra de la Vall hi ha un cova, que és coneguda per tothom com la Cova del Diable. Davant d’aquesta cova, a la pedra, hi ha diferents marques i senyals, totes elles atribuïdes al sinistre i infernal personatge: mitja lluna, mig peu i, també, el seient on s’asseia el dimoni.

Aquesta llegenda consta que Satanàs tenia, aquí, la seva guarida i esperava els qui morien per endur-se llurs ànimes a l’infern. Per aconseguir més gran nombre de persones per al seu reialme es valgué de la fúria dels elements per tal que aquets malmetessin collites i cases. Malgrat tot el dimoni no va aconseguir els seus objectius i sentint-se humiliat i derrotat, va optar per abandonar aquestes contrades. No obstant, va quedar el testimoni de la seva presència i durant generacions s’expliquen històries de la Cova del Diable i la seva potada.

 

Vegeu també : http://francescroma.net/petjades/node/158

 

Font d'informació: http://www.alosdebalaguer.com/rubio-de-baix

Petjades de Jaume I a les Illes

Ja fa temps que en tenia referències, però em sembla que ha arribat el moment de parlar-ne. Més que res perquè Caterina Valriu i Tomàs Vibot varen recollir en cinc itineraris per Mallorca tots els llocs relacionats amb la llegenda de Jaume el Conqueridor.

Entre aquests llocs hi ha diverses petjades del rei o del seu cavall, entre les quals esmento Ses Potadetes (Esporles), Sa Potada des Cavall (Banyalbufar), Sa Potada des Cavall del Rei en Jaume (Sóller), Sa Roca del Rei en Jaume (Campanet) i Sa Pota del Rei (tres indrets amb el mateix nom). Això sense comptar altres topònims i lloc que fan referència a aquesta figura però que no es refereixen a petjades.
Cal reconèixer el valor del treball de Valriu i Vibot, que han fet un treball erudit i alhora rigorós. Erudit en el sentit que hi ha les diferents referències a aquestes petjades que s'han pogut conèixer. Rigorós perquè cada indret segueix un mateix esquema i s'acompanya d'una fotografia. D'aquesta manera no hi ha dubte que el lloc realment existeix.

 

Informació de l'obra: http://ccuc.cbuc.cat/record=b3536218~S23*cat

Els gegants de la neu

Al començament, els gegants regnaven sobre les muntanyes pirinenques i els humans hi varen pujar cercant cacera. Perquè no entressin en els seus dominis, el gegant Puigmal els va ensenyar a fer formatge. D'aquesta manera la humanitat va aprendre a viure a baix, al fons de la vall. Però un dia hi van pujar de nou perseguint un ramat de cérvols i varen matar el gegant.

Una cosa semblant es deia de l'Aneto: aquest gegant hauria ensenyat als humans la indústria de la llet. Tots dos han estat convertits en muntanyes, l'una al Ripollès, l'altra entre el Vall d'Aran i la vall de Benasc.

Aquesta llegenda i algunes altres ens parlen d'una possible població dalt de la cadena muntanyenca, fet que planteja alguns problemes. És possible que aquestes llegendes tinguin un sentit ecosimbòlic que ens parli d'un cert tipus de societat?

Menhirs humanitzats

A Espolla (Alt Empordà) hi ha la Pedra Murtra que, segons la llegenda, en realitat seria un monjo del proper monestir de Sant Pere de Rodes, un monjo luxuriós que va trobar una noia que acabava de quedar òrfena a causa d’una nevada. L’home de déu la va agafar a l’esquena i, en tenir mals pensaments, va ser petrificat. De fet, la mateixa història s’explicava del Roc del Frare, entre Prats de Molló i la Presta (Amades, 1941), o del menhir homònim d’Agullana, també conegut com a menhir de can Geli (Fàbrega, 2000). En tots tres casos és la forma de la pedra el que els fa pensar en un home petrificat. Però en els casos de menhirs, hi hem de veure també un intent de buscar explicació a uns elements físics que ningú no sabia entendre que havien estat el resultat d’éssers humans més o menys prehistòrics. Abans que en gent que aixequés monuments de pedra, la cultura popular moderna pensava en sants i verges que duien aquests rocs sobre el cap (i encara els sobrava força i habilitat) o en personatges castigats pels seus mals comportaments.

El Salt d'Euga

Sortint d'Avinyó cap a Artés, el camí travessa el torrent de can Vilalta i poc desprès un altre torrent anomenat Salt d'Euga.

El torrent de Salt d'Euga travessa per sobre una roca que fa de vora a un saltant. A uns 200 metres, el camí passa per la vorera d'un balç de terra que s'anomena "Les Encantades" perquè l'aigua hi ha esculpit unes figures que, a les fosques, semblen ombres de persones.

Diu la tradició que, en una nit fosca, un home que anava d'Avinyó cap a Artés a comprar una medecina, va trobar una euga amb sella i tot. Pensant-se que n'avançaria més, la muntà i féu via cap a Artés. En tornar de la seva compra, va passar altra vegada per la roca del torrent de Salt d'Euga, i l'euga saltà al fons. L'endemà al matí trobaren l'home mort sota del saltant i al seu costat, ben marcada a la roca, la petjada de l'euga.

La gent gran es figurava que les ombres de les "encantades" eren bruixes i que aquell dia una d'elles prengué forma d'euga per enganyar aquell home. Un cop el tingué sobre la roca del torrent, el tirà a baix per matar-lo.

És per això que, d'aquest lloc, se'n diu Salt d'Euga.

Més informació

Extret de http://www.xtec.cat/satis/ac/llegenda/textos/avinyo20.htm

Publicat a Llegendes i contalles del Bages (Angle editorial).

El Roc Foradat i la Cadira d'en Galceran

A Santa Maria de Merlès, però tocant a Prats de Lluçanès, hi ha dues pedres que fa temps que em criden l'atenció, tot i que són força conegudes. La primera és el roc Foradat, que hi ha qui pensa que va ser un lloc de culte, relacionat amb el món dels ramats. En la roca s'endevinen dues fornícules comunicades per un petit forat. Però la tradició diu que aquest era el lloc on s'estava la Napa, o on guardava les gallines que robava, una bruixa que va ser acusada de matar una nena l'any 1766. A casa seva es va trobar un braç de la criatura i el fetge cuit amb sang. Per aquest motiu va ser executada l'any següent.

No massa lluny d'allà hi ha la Cadira d'en Galceran, que podria ser que també fos un lloc de culte. El nom, però, li ve del fet que el dirigent carlí Josep Galceran i Escrigues, fill de Prats de Lluçanès, hi fou ferit mentre dirigia les operacions de les seves tropes. De tota manera, en un dels costats de la roca hi ha una representació fàl·lica força evident que podria reforçar la idea que estem davant d'un lloc de culte a la fecunditat.

Més informació:

http://www.feec.es/Informacio%20Gral/sender/fitxes/prova/fitxa_etapa.php...

http://guiaeix.com/guiaeix/zonanord/guia3/itinerari1/pag5.htm

 

 

 

 

  

.

Contingut sindicat