Els peus de déu al mont de les Oliveres

En la Vida de Nuestro Señor Jesucristo y de su santísima madre, escrita per Jean Croisset i traduïda per José Maria Díaz l'any 1862, es diu:

 

 

El lugar desde donde nuestro Señor Jesucristo subió al cielo á vista de su santísima Madre, de sus apóstoles y de todos sus discípulos, era sobre la cima del monte Olivete que está á media hora de camino de las murallas de Jerusalem hácia la parte del poniente. Dignóse el divino Salvador dejar sus sagradas huellas impresas en la roca, y hundidas milagrosamente hasta dos á tres pulgadas de profundidad; y han permanecido allí despues íntegras y en la forma que fueron impresas, aunque los cristianos que desde entonces han ido allí en peregrinacion de todas partes y despues de tantos siglos no hayan cesado de raspar para sacar piedra ó tierra de ellas. Por la figura de los pies del Salvador impresa en la roca aparece que estaba de pie; y que tenia el rostro vuelto hácia el Septentrion.

Refiere Eusebio que cuando la emperatriz Sta Elena, madre del gran Constantino, hizo edificar una magnífica iglesia en aquel paraje, ordenó que el pavimento fuese de mármol y de jaspe, y principalmente el sitio donde subsistian las huellas del Salvador; mas cuando quisieron cubrirlo de jaspe, no fué jamás posible el conseguirlo: todo cuanto se ponia alli encima, por rico, por precioso que fuese, era repelido y echado fuera por una virtud invisible, viéndose obligados á dejarlo descubierto. Añade S. Jerónimo que cuando se quiso acabar la bóveda de aquella magnífica Basílica, no fué posible tampoco cerrar el paraje que correspondia perpendicularmente al sitio de las huellas de los pies del Salvador, de suerte que se vieron obligados á dejar al descubierto el espacio por el cual se habia elevado Jesucristo desde la tierra al cielo, igualmente que el paraje de la roca en donde habia impreso sus sagradas huellas.”

 

 

Una altra font

L'any 1656 el predicador apostòlic Antonio del Castillo va publicar a Madrid la seva obra El devoto peregrino. Viage de Tierra Santa. En aquesta obra es parla del Mont de les Oliveres i de la capella de l'Ascensió d'on es deia que Crist i Mahoma havien pujat junts al cel. Aquí es conservava la pedra des d'on Jesucrist s'havia enfilat al cel, on es veien les petjades del seu peu. Del Castillo deia:

Oy dia no se vè masque la una, y es la del pie izquierdo, porque la del derecho se la han llevado los Turcos al Templo de Salomon, aviendo para esto cortado la piedra. La razon que para ello dan, es (...) que Christo Señor nuestro, y Mahoma subieron juntos al cielo desde el monte Olivete, y que Christo dio la mano derecha a Mahoma, y que cada uno dexò señalado el un pie en la piedra, y que aqeul que ellos han llevado al Templo, ò Mezquita suya, es el de Mahoma, y a nosotros nos dexaron el de Christo, y assi dizen no nos hizieron agravio (...)”.

Segons del Castillo, era per aquest motiu que els cristians hi podien dir missa, com ell mateix havia fet.

Agraïm sincerament l'ajuda de Galderic (http://piscolabislibrorum.blogspot.com/), que ens ha fet conèixer aquest passatge i proporcionat el text original.