Petjades d'una Làmia

Deia José Miguel de Barandiaran, en un article de l'any 1966, que "Delante del portal de la cueva de Oibar, situada en el barrio Okamika de Guizaburuaga, existen todavía en la roca del suelo una supuesta huella de pie de lamia y unos hoyos o cazoletas a su lado".

A més a més, també recordava que hi ha altres marques o records associats a aquests éssers mitològics: dólmens, ponts, cases, palaus, castells o esglésies.

Les encantades, com es pot veure en el text que segueix, correspondrien al que a casa nostra anomenem Encantades.

Segons la Wikipedia:

En la mitología vasca, las lamias o laminak son genios mitológicos a menudo descritos con pies de ave, cola de pescado o garras de algún tipo de ave. Casi siempre femeninos, de una extraordinaria belleza, moran en los ríos y las fuentes, donde acostumbran a peinar sus largas cabelleras con codiciados peines de oro. Suelen ser amables y la única forma de enfurecerlas es robarles sus peines. Se cuenta también que han ayudado a los hombres en la construcción de dólmenes, cromlech y puentes.

A veces se enamoran de los mortales, pero no pueden casarse con ellos, pues no pueden pisar tierra consagrada. En ocasiones tienen hijos con ellos. En otras leyendas son mitad humanos y mitad peces. Otras dicen que no son más que la diosa Mari.

Cuenta una leyenda que una vez una mujer le robó el peine de oro a una lamia y ésta, enfurecida, trató de maldecirla, pero no lo logró, puesto que sonó la campana de la iglesia y eso la salvó.

En numerosas localidades españolas (especialmente del sureste de la Península) el mito de las lamias se adapta en la Leyenda de la Encantada.