Petjada de l'àngel i el dimoni a Bilbao

«CUENTA la leyenda que en el paseo de los Caños existían dos huellas grabadas en las losas. Una anchota y torpe, y la otra, unas diez losas paseo adentro, leve y diminuta. En el barrio de Bilbao La Vieja vivía una humilde familia que tenía una hija extremadamente bella, de unas 18 primaveras. Borrachos y camorristas la acosaban, el mismo diablo debía de andar mezclado entre ellos, pero a la joven la protegía su ángel de la guarda.

Eran tiempos duros y la falta de agua potable en la barriada, entre otras cosas, había afectado irremediablemente a su débil salud.

Cuando la joven estaba a punto de morir, el ángel se acercó al barrio y la cogió en brazos. Dando un gran salto alcanzó el paseo de Los Caños, posando su pie en una de las losas y cogiendo impulso voló hacia Miraflores, donde debía de emprender la ascensión al cielo. El diablo, que pretendía arrebatarle el alma de la joven, salió tras él e igualmente saltó hasta el paseo, dejando grabada su huella unas diez losas atrás. No pudo alcanzarles y furioso se escondió en una cueva próxima. Dicen que, de tiempo en tiempo, sale de ella para tentar a los más perversos» .

 

Extret de http://www.deia.com/es/impresa/2004/11/19/bizkaia/bizkaia/33544.php?desp...