Petjada del diable de la catedral de Munich

La “huella del diablo” (Teufelstritt) es la curiosa leyenda que lleva aparejada la Catedral desde su construcción. La misteriosa historia cuenta que el arquitecto de la Iglesia, Jörg von Halsbach, hizo un pacto con el diablo.

Cuando el diablo se enteró de que iban a construir una iglesia tan grande, con capacidad para 20.000 fieles, encolerizó de tal manera que se propuso impedir por todos los medios el avance de la obra. Pero el arquitecto le propuso un pacto al diablo. El pacto consistía en que Halsbach construiría una Iglesia sin ventanas a cambio de que el maligno no se entrometiera en la construcción y le concedía una serie de favores personales. El diablo viendo la imposibilidad de lograrlo, aceptó.

Y así fue, la Iglesia de hecho se construyó en un tiempo prodigioso para la época: 20 años. El arquitecto, según la leyenda, demostró ser más listo que el propio diablo y le condujo hasta el centro de la entrada a la Catedral, justo un lugar en el que no se podía ver ninguna ventana, ya que estaban tapadas por las columnas. Se supone que el diablo no pudo adentrarse más para comprobar que no era una ilusión óptica ya que era un lugar sagrado.

La irá de Satán fue tan grande que dejó en el suelo su huella. La huella, según se cuenta, apareció al poco de construirse la Catedral, de ahí que la leyenda surgiera al poco de terminar dicha construcción. Además, el hecho de que Halsbach muriese poco después contribuyó a alimentar la leyenda con historias acerca de la venganza del maligno.

 

Extret de http://www.ocultismoyconspiracion.com/2008/05/la-huella-del-diablo.html